A tan solo 28 kilómetros de la ciudad del Cusco, se encuentra Chinchero, un pequeño pero encantador pueblo tradicional que parece haberse detenido en el tiempo. Nada más llegar, nos damos cuenta de que estamos pisando un rincón donde la esencia de la antigua cultura inca aún permanece viva.

Imponentes Ruinas y la Legendaria Plaza de Armas
Una de las principales atracciones de Chinchero son sus impresionantes ruinas arqueológicas incas ubicadas sobre una colina. Aquí podremos admirar los restos de lo que fue un importante centro urbano del Imperio, con sus andenes de cultivo, plataformas ceremoniales y la famosa Pared Zigzag, una pared de piedra en forma de zigzag de propósito aún desconocido.
Pero lo que realmente cautiva a los visitantes es la emblemática Plaza de Armas de Chinchero, considerada una de las más pintorescas del Valle Sagrado. Esta enorme plaza empedrada está rodeada de casas coloniales con balcones de madera tallada y cada domingo cobra vida con su bullicioso y colorido mercado artesanal.
Iglesias Coloniales de Esplendor Barroco
Otro atractivo ineludible son las dos espectaculares iglesias coloniales que dominan la Plaza de Armas: la Iglesia Colonial de Nuestra Señora de Monserrat y la Capilla de Visitas, ambas construidas sobre antiguos adoratorios incas. Su arquitectura barroca mestiza de fachadas labradas en piedra y sus interiores bellamente decorados son verdaderas obras maestras.
Artesanía Viva y Tejedoras Tradicionales
Al recorrer el mercado artesanal, podrás adquirir auténticas obras de arte creadas por los hábiles artesanos locales. Como coloridas mantas y textiles tejidos a mano con técnicas ancestrales, cerámicas decoradas a la usanza inca, joyas de plata labrada y mucho más.
Además, tendrás la oportunidad de observar de cerca a las famosas «mamas tejedoras» de Chinchero, mujeres que aún preservan el antiguo arte textil inca a través de sus telares de cintura, con los que crean verdaderas maravillas de colores y diseños.
Un Oasis Cultural en el Valle Sagrado
En resumen, Chinchero es el destino perfecto para conectar con la auténtica cultura andina. Experimentar tradiciones vivas y disfrutar del encanto del Valle Sagrado de los Incas. Visitar este pintoresco pueblo es adentrarse en un verdadero oasis cultural de gran riqueza arqueológica, artística y humana.
